
Durante mucho tiempo, el cosplay ha sido visto como una práctica extraña, de nicho o alejada de las industrias tradicionales. Sin embargo, detrás de cada personaje hay diseño, producción, circulación de bienes y servicios, creación de comunidades y oportunidades de negocio. Es lo que Lina M. Parra, docente e investigadora del programa de Gestión de Industrias Creativas de LCI Bogotá, denomina una “periferia creativa”: espacios que existen fuera de los sectores tradicionalmente reconocidos, pero en los que están surgiendo nuevas formas de creación, consumo y generación de valor.
De esta mirada nace Cosplay en Bogotá: un ecosistema creativo en expansión, el proyecto, liderado por Parra junto con cuatro coinvestigadores, buscó mapear y comprender el cosplay desde tres dimensiones principales: identidad y cultura, modelos de negocio y economía, y eventos como espacios de encuentro y socialización. El libro también plantea algunas de las proyecciones y acciones necesarias para fortalecer este ecosistema y favorecer su crecimiento.
Precisamente allí entra en juego la Gestión de Industrias Creativas: este campo busca comprender cómo surgen y se transforman los fenómenos dentro de las industrias creativas y de qué manera pueden convertirse en proyectos, experiencias y oportunidades de negocio sostenibles. Esto implica trabajar con presupuestos, investigación de mercados, coordinación de equipos creativos y, sobre todo, entender los ecosistemas que hacen posible que una idea llegue a convertirse en una realidad: creadores, proveedores, medios, convocatorias, eventos, plataformas y audiencias. Se trata de una formación transversal que permite reconocer nuevas demandas y conectarlas con sistemas productivos y mercados cada vez más amplios.
El cosplay es un buen ejemplo de ello. Bogotá cuenta con una comunidad de miles de personas que practican cosplay o desarrollan actividades relacionadas con este ecosistema. A su alrededor han surgido oficios y negocios cada vez más especializados: cosmakers, dedicados a la creación de vestuario; propmakers, especializados en utilería y accesorios; wig stylists, enfocados en el diseño y estilismo de pelucas, además de fotógrafos, maquilladores y otros profesionales. Esta cadena de producción y valor incluso trasciende las fronteras nacionales: algunos creadores reciben encargos desde países como Ecuador y Panamá y pueden cerrar sus agendas de pedidos desde abril o mayo para producir durante el resto del año. A esto se suma un escenario fundamental para el sector: Bogotá es sede de SOFA, uno de los eventos de cultura geek más importantes de Latinoamérica.
La publicación representa además un hito para LCI Bogotá: es la primera investigación convertida en libro de la Escuela de Negocios y Diseño y el primer libro con ISBN registrado del programa de Gestión de Industrias Creativas. Sus resultados también comienzan a circular en escenarios académicos: el próximo 1 de octubre, Lina M. Parra Ante presentará la investigación en la mesa “Diseño, ciudadanías y realidades sociales” del V Congreso Internacional de Investigación en Diseño (CIDI) de la Universidad Nacional de Colombia, como parte de la discusión sobre prácticas de diseño, identidad y economía creativa en ecosistemas emergentes.
Cosplay en Bogotá: un ecosistema creativo en expansión estará disponible en el stand de LCI Bogotá durante SOFA 2026, que se realizará del 8 al 12 de octubre. El 9 de octubre a las 4:00 p. m., la investigación y sus principales hallazgos serán presentados en el stage principal de SOFA, con la participación de algunos de los cosplayers entrevistados durante el proyecto y de Juan Pablo Castilla (@jp.comics en Instagram), cosplayer de Doctor Strange y protagonista de la portada del libro.
“Las industrias creativas no crecen únicamente desde sus sectores más visibles. En sus periferias están surgiendo nuevas prácticas, profesiones, modelos de negocio y comunidades que todavía necesitan ser comprendidas. Por eso necesitamos más gestores de industrias creativas capaces de investigar estos fenómenos, reconocer su valor y convertir ese conocimiento en oportunidades para fortalecer y expandir nuestros ecosistemas creativos”— Lina M. Parra Ante, docente e investigadora de Gestión de Industrias Creativas, LCI Bogotá.
Si quieres saber más a cerca de este tema, te invitamos a consultar la edición digital del libro aquí
