Entre Oro y Solsticios: cuando la moda se convierte en un puente hacia nuestras raíces
Angie Mora docente de LCI Bogotá transforma la investigación, la moda y el patrimonio cultural colombiano en una invitación a redescubrir las cosmovisiones precolombinas desde una mirada contemporánea.

¿Qué ocurre cuando la moda dialoga con los símbolos ancestrales de Colombia? Esa fue la pregunta que dio origen a Entre Oro y Solsticios, un proyecto de investigación y creación liderado por la docente de LCI Bogotá, Angie Mora, que explora la conexión entre la orfebrería precolombina, los procesos creativos y la construcción de nuevas formas de entender nuestra identidad cultural.
Más que una propuesta estética, Entre Oro y Solsticios es un recorrido por los significados, transformaciones y saberes que habitan en las piezas precolombinas, invitando a reflexionar sobre la riqueza cultural que existe en el país y sobre el papel que el diseño puede desempeñar en la reinterpretación del patrimonio.
El desafío de investigar nuestras raíces
Uno de los principales retos del proyecto fue acceder a fuentes especializadas y establecer vínculos con expertos e instituciones relacionadas con el patrimonio arqueológico colombiano.
Durante varios años, el equipo buscó acercarse al Museo del Oro para enriquecer la investigación. Aunque inicialmente fue una tarea difícil, el esfuerzo terminó convirtiéndose en uno de los mayores logros del proceso.
En mayo de 2025, Entre Oro y Solsticios fue presentado precisamente en las instalaciones del Museo del Oro, cerrando un ciclo que comenzó con la búsqueda de conocimiento y culminó con el reconocimiento del trabajo realizado.
Patrimonio cultural: una fuente de inspiración para las nuevas generaciones
Para Angie Mora, una de las reflexiones más importantes que deja esta investigación es la necesidad de reconectar con el patrimonio cultural colombiano.
En un contexto donde muchas veces las referencias creativas provienen de otras latitudes, la investigadora considera fundamental volver la mirada hacia la diversidad de saberes, símbolos e historias que existen en el país.
"Conectar con nuestro patrimonio no significa quedarse en el pasado, sino permitir que esas cosmovisiones dialoguen con nuestra realidad actual", afirma.
Desde su perspectiva, conocer estas historias puede ayudar a las nuevas generaciones a ampliar su manera de comprender el mundo, fortalecer su identidad e inspirar procesos creativos más significativos y conscientes.
Un libro que trasciende el registro de una investigación
Aunque inicialmente el libro surgió como una forma de documentar los hallazgos y resultados del proyecto, durante su desarrollo se transformó en algo mucho más profundo.
A medida que avanzaba la escritura, el texto se convirtió en un espacio de reflexión personal sobre el proceso creativo, las preguntas que nacen durante la investigación y las transformaciones que experimenta quien crea.
"Más que un producto final, el libro terminó siendo una pieza fundamental donde convergen la investigación, la creación, la experiencia personal y los aprendizajes que dejó el proceso", explica Mora.
La autora describe el libro como una ofrenda o una semilla: un legado que busca inspirar nuevas preguntas sobre nuestras raíces, nuestras formas de crear y las historias que aún están por descubrir y reinterpretar.
La creación como transformación
Uno de los conceptos que atraviesa todo el proyecto es la transformación.
El libro establece un paralelo entre los procesos creativos contemporáneos y las ideas de cambio presentes en las cosmovisiones precolombinas. A través de elementos simbólicos como la ofrenda, el trance, el eclipse y el cosmos, la obra propone entender la creación como un viaje constante de evolución.
Para transmitir la riqueza visual y cultural de la investigación, Mora construyó una narrativa que combina imágenes, símbolos, fotografía, poesía y exploración sensorial, ofreciendo una experiencia que va más allá de la lectura tradicional.
Una invitación a la curiosidad
Cuando piensa en el impacto que espera generar en quienes descubran el libro y la exposición, Angie Mora lo tiene claro: quiere despertar curiosidad.
Curiosidad por conocer más sobre la orfebrería precolombina, por investigar las historias que hay detrás de cada símbolo y por reconocer la riqueza cultural que hace parte de nuestra identidad colectiva.
Pero también espera que las personas disfruten la experiencia visual de la obra, concebida desde una búsqueda estética cuidadosa y profundamente experimental.
Si tuviera que resumir Entre Oro y Solsticios en una sola palabra, la respuesta sería inmediata: transformación.
Porque, al final, esa es la esencia del proyecto. La transformación de los materiales en arte, de los símbolos en conocimiento, de las ideas en creación y de las personas a través del aprendizaje.
Una invitación a mirar el pasado no como un lugar distante, sino como una fuente viva de inspiración para imaginar nuevos caminos creativos desde el diseño, la moda y la cultura.
Entre Oro y Solsticios es, en esencia, una invitación a transformar nuestra manera de mirar el patrimonio cultural. Y ahora, esa invitación está abierta para todos en el CREA de LCI Bogotá, donde el libro espera a nuevos lectores dispuestos a descubrir la riqueza de las historias que aún habitan en nuestros orígenes.